Adelgazar no es sólo cuestión de calorías, es también cuestión de horas

¿Qué importancia tienen las horas en las que comemos cuando tratamos de buscar el peso y silueta ideal?

Al parecer una muy grande según el estudio de la Universidad de Surrey, en Inglaterra, las horas en las que comemos son fundamentales para lograr un peso meta.

Los investigadores probaron retrasar el desayuno y adelantar la cena una hora y media de nueve adultos sanos y con un peso estable. Durante dos meses siguieron esta pauta y podían comer lo que quisieran, algo que en inglés se conoce como Time Restricted Feeding (TRF). Otro grupo comió lo mismo, pero sin limitaciones horarias.

El resultado, publicado en el Journal of Nutritional Science, fue que, si los sujetos comían durante un lapso determinado del día, perdían peso, consumían menos calorías y reducían grasa, en comparación con quienes comían con cualquier horario. Además, alejaban enfermedades como la obesidad y la diabetes.

Lee aquí: Mitos del fitness que debemos desterrar

 

Investigaciones previas

Niños, alimentación

Previamente, otro estudio realizado en ratones por el Instituto de Estudios Biológicos Salk encontró que, si los roedores comían durante un lapso de 10 horas durante el día y ayunaban los 14 restantes, evitaban la obesidad, su hígado era más saludable, el colesterol estaba en su sitio y reducían drásticamente la inflamación corporal.

Para seguir esta pauta y perder peso, tendrías entonces que cenar a las 7 pm, no comer absolutamente nada a partir de este momento, y desayunar hasta las 9 am del otro día.

Algunas otras combinaciones que probaron fueron 9 horas de comida contra 15 de ayuno, pero al reducir el lapso para comer a 8 horas y aumentar el ayuno a 16, observaron una reducción en los problemas cardiovasculares, de tensión arterial y en la incidencia de cáncer de mama en las hembras. Un ejemplo de este horario sería cenar a las 6 pm y romper el ayuno hasta las 10 am del otro día.

 

Contraindicación

El insólito método de perder peso sin hacer dieta

El único problema con probar estos horarios de ayuno largo, de acuerdo con los participantes del experimento de TRF, es que es difícil ajustarlos a las costumbres sociales para compartir los alimentos.

También puedes leer: El insólito método de perder peso sin hacer dieta

Isabel Cisneros