La Galería de los Uffizi recurre a la informática para combatir las interminables colas que se generan al tratar de ingresar al museo.

Famosa por las obras de Sandro Botticelli y Leonardo Da Vinci, la Galería de los Uffizi en Florencia, es muy conocida también por sus interminables colas. En realidad se trata del mal de los grandes museos y otros centros culturales del mundo convertidos en flagelo cuando toca esperar más de dos horas a la intemperie para poder ingresar en ellos.

Se estima que la Galería de los Uffizi u Oficios es el museo más visitado de Italia con alrededor de 3.4 millones de personas al año. Esto requería con urgencia una mejora sustancial de la solicitada experiencia cultural.

Los cambios comenzaron en 2015 con la llegada del primer director extranjero a la Galería, el historiador de arte alemán, Eike Schmidt, quien primero estableció un sistema variable de tarifas, donde el pase en temporada alta no podía tener el mismo costo que en temporada baja. Eso aligeró el proceso. Luego, reordenó la colección y después se empeñó en hacer las reformas para regular el flujo de visitantes, que muchas veces quedaban atascados en medio de las obras, lo que significaba una de las cosas más desagradables de acudir al lugar, tras las horas de espera.

Tres años más tarde, llega la automatización a uno de los museos más importante de Italia, y se instala un programa informático en versión beta que recoge datos como: el tiempo de visita medio, la capacidad de las salas, la época del año y la comparativa histórica y social y basa su predicción de espera en asuntos como la meteorología, el impacto de determinadas exposiciones temporales o el perfil de los visitantes.

La gestión de las colas es una ciencia exacta, basada en las estadísticas, la estructura de gestión, la informática… Pero también es una ciencia social, que no tiene que ver con moléculas sino con grupos de personas que se comportan de manera distinta en función del entorno” dijo el director Schmidt.

Cuando el sistema opere en el museo de manera formal los visitantes no tendrán que hacer colas para entrar a la Galería, pues cada uno de ellos recibirá a su llegada una cita horaria, con un margen de error de 15 minutos.

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Atamayca Jiménez