Moon Ribas es una artista española que se ha destacado en el mundo del arte como bailarina, percusionista y coreógrafa. Tiene 32 años de edad y es co-creadora de la Fundación Cyborg. Esta joven mujer posee un implante en su cuerpo conectado a sismógrafos online que le permiten percibir los movimientos telúricos en cualquier parte del planeta.

En 2018 ha iniciado una serie de conferencias tituladas “Soy un Cyborg“. Un cyborg es un ser formado por materia viva y dispositivos electrónicos.

La bailarina comenta que los sensores incorporados en su organismo le permiten percibir el movimiento de la humanidad más profunda. Se ha dado cuenta de lo vivo que está nuestro planeta y se siente más cerca de la naturaleza y otros animales, por lo cual llama a estos sensores: “el sentido sísmico“.

Los sensores están ubicados en diferentes zonas de su cuerpo en forma de un pequeño chip.  Este chip vibra cada vez que hay un terremoto en cualquier parte del mundo: “es como un latido del corazón: la Tierra está latiendo constantemente“, “me siento como si tuviera dos latidos del corazón: el mío y el de la Tierra” dijo Ribas.

Moon Ribas fusionó la tecnología con sus actuaciones artísticas, es decir, integró su “sentido sísmico” a su obra artística y lo llamó Arte Cyborg.

En la obra “Waiting for earthquakes” (esperando a los terremotos) literalmente ella y su público esperan a que se produzca un movimiento sísmico, cuando se produce, ella se mueve.

Entonces, La tierra se convierte en la coreógrafa de la pieza. Otra forma es lo que ella misma ha denominado percusión sísmica que realiza al ritmo de la Tierra en tiempo real y otras veces sigue partituras basadas en la actividad sísmica de un determinado lugar.

Confiesa que la Tierra interrumpe su vida cada día, aunque afirma que “es una sensación muy agradable” y espera que la  gente considere la idea de las extensiones sensoriales ya que, en su opinión, pueden ayudar a crear una relación diferente entre las personas y el planeta.

 Atamayca Jiménez